Cumplidos cien años de investigación, decidimos reunir información del más alto nivel, procesarla para hacerla accesible, transformándola en un Banco de Datos.
Es el mejor homenaje a los científicos, historiadores y expertos en arte involucrados en el estudio del “objeto más estudiado en la historia de la humanidad"
(Clarín, 14/4/97)

¿DE QUE SE TRATA?
  • De una aventura al interior del misterio. Un caso único en la historia, que reunió a investigadores de todo el mundo para descifrar las incógnitas de un objeto arqueológico, absolutamente diferente a todos los demás, que sólo pudo ser comprendido después de un siglo y únicamente con la tecnología apropiada: ahora sabemos que hace dos mil años, en una fracción de segundo, una Imagen fue irradiada en una tela de lino.
  • Ha sido estudiada hasta los mínimos detalles a partir de 1978, cuando Jackson y Jumper, de la NASA, y un equipo de expertos internacionales, lograron confirmar lo que ya era innegable: alguien quería darse a conocer y lo hizo de una forma extraordinaria, única, increíble.
  • La misión y el compromiso de CILT, es dar a conocer los resultados de los estudios científicos internacionales sobre la Sábana Santa o Santo Sudario de Turín: un lienzo funerario de lino que envolvió el cadáver de Jesús de Nazaret y conserva la imagen de su cuerpo, en absoluta coincidencia con los relatos de los Evangelios.
  • NO ES UNA HIPOTESIS: es la demostración visible de las huellas corporales de la Pasión (golpes,flagelación,coronación de espínas, enclavamiento de manos y pies), Muerte (herida en el costado) y Resurrección (es posible concluir que la imagen fue proyectada sobre el lino en una fracción de segundo, por una irradiación lumínico-térmica proveniente del cuerpo en levitación: así lo certifican los estudios de la NASA, a través de Jackson y Jumper, en 1978).
  • NO ES UN ARGUMENTO RELIGIOSO: porque la Iglesia Católica, desde 1902 (Academia de Ciencias de París), dejó que los científicos (católicos, judíos, protestantes, ortodoxos, agnósticos y ateos) sacaran sus propias conclusiones.
  • Por otra parte, no es motivo de fe. Es asunto exclusivo de la ciencia que aporta resultados en base a procedimientos experimentales y no religiosos.
  • A través del Procesamiento Didáctico de la Información (recomendado por la Unesco), hemos sistematizado los estudios realizados, clasificándolos alfabética y numéricamente, hasta lograr una relación de conjunto que permita obtener información objetiva y de fácil acceso, con la debida documentación de respaldo en todas las áreas de la investigación, y el imprescindible soporte científico que básicamente se halla contenido en las conclusiones del Congreso Internacional de Turín (1978), Simposio de París (1989), Simposio Científico Internacional de Roma (1993) y Congreso Internacional Síndone 2000 (Orvieto).


Según el relato de los Evangelios, el cadáver de Cristo fue envuelto en una sábana y depositado en el sepulcro de José de Arimatea, al atardecer de un viernes. La losa fue sellada y el lugar custodiado por soldados romanos a pedido de las autoridades religiosas judías (Sanhedrin).
El ldomingo, muy temprano, algunas mujeres provistas de ünguentos y aromas, fueron al lugar a realizar la sepultura definitiva de acuerdo con los ritos de la época. Entonces encontraron la losa corrida y el sepulcro vacío, y dijeron oir que una voz les decía: -¿por qué buscáis entre los muertos al que vive?…
Acudieron inmediatamente a contar lo sucedido al grupo de Apóstoles. Luego Pedro y Juan corrieron a ver lo que acaso creían imposible. Y al hallar los lienzos sobre el suelo, Juan “vio y creyó” (Jn.20,8).
El primer acto explícito de fe en la resurrección se debió entonces al apóstol Juan, al contemplar precisamente la sábana que envolvía el cuerpo y el sudario que había cubierto el rostro de Jesús.
Si estas reliquias fueron conservadas, es lógico que exista (como de hecho sucedió) un vacío histórico con respecto a su localización. Pues era impensable y contraproducente a los fines de las primeras comunidades cristianas, exhibir un objeto funerario ensangrentado (considerado impuro) susceptible de ser utilizado como ´prueba´de la quita del cadáver .
De cualquier forma, sí existen vestigios históricos de su recorrido previsible a través de los tiempos, y más aún: los rastros biológicos (los pólenes adheridos a la tela), confirman, en primera instancia, que el objeto que hoy consideramos la auténtica sábana, contiene especies de la región de Palestina del siglo l (el Dr. Max Frei Sulzer lo comprobó in situ).

  • Mención de Santa Nina (alrededor del año 300).
  • Cirilo de Jerusalén (Homilías, siglo lV).
  • Evagrio (Historia Eclesiástica, sigo Vl).
  • Constantinopla (un lienzo, proveniente de la ciudad de Edessa –hoy Urfa- es traído solemnemente el 16 de agosto de 944. El hecho es mencionado en los libros de la liturgia ortodoxa: Meneo,Tipicón y Sinassario. Y en un documento del siglo X, :´Narración de la Imagen de Edessa´, ´traducido a instancias de Ian Wilson (Universidad de Oxford).
  • Cristóforo de Mitilene: “en una sábana has dejado impreso tu semblante” (siglo Xl).
  • Luis Vll de Francia lo venera en su visita a Constantinopla (siglo Xll).
  • El rey Amaury de Jerusalén lo ha visto en el palacio imperial bizantino (siglo Xll).
  • Cuarta Cruzada: en 1204 Otto de la Roche lo lleva de Constantinopla a occidente.
  • Testimonios del noble Robert de Clari y el obispo Aimon de Utriéres (siglo Xlll).
  • En 1356 es poseída por Godofredo de Charny en la Iglesia Colegiata de Lirey, hasta el siglo XV.
  • Es conservada en la Santa Capilla de Chambéry (incendio de 1532).
  • En 1578, Manuel Filiberto de Saboya lo hace transportar a Turín y es instalado en 1694 en la Capilla de San Juan.
  • En 1983, al morir Umberto de Saboya, lo deja en testamento al Vaticano.